sábado, 18 de marzo de 2017

Barreras


Un elemento omnipresente del campo menorquín son las barreras. Se usan para cerrar parcelas agrícolas (“tanques” en menorquín), pero también cierran caminos rurales, entradas de vivienda, patios y últimamente se usan como decoración. Están hechas de acebuche (“ullastre”), un olivo silvestre que puebla el campo por doquier y que se reconoce fácilmente porque suele estar tumbado en la dirección contraria a la que recibe el viento dominante. Las barreras, que las hacen artesanos de utensilios agrícolas (“araders”) —de los que van quedando pocos—, suelen tener siete u ocho travesaños, que están cruzados por uno o dos en sentido transversal. La madera del acebuche es muy dura y resistente, lo cual suele alargar bastante la vida de las barreras. A modo de juego, te animo a que mientras vas en coche o bicicleta las vayas contando: me atrevo a pronosticar que por lo menos descubrirás un par por minuto.

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